Hotel Principe de Asturias (Gijón)

Fecha estancia: Abril 2015

Situado en primera linea de la playa de San Lorenzo. Hotel clásico que se ha renovado poco. Pero con unos precios muy acorde a lo ofrecido. Para mí es ideal, no busco más lujos. Aunque volvería a alojarme, los contras se los voy poniendo al dar los detalles en el relato.

Lo mejor del hotel es la ubicación y las vistas. Fácilmente identificable desde fuera al ser todo de cristal continuo.

En mi caso, nos alojamos 5 noches en una de las llamadas habitaciones familiares. Tiene un salón con sofá cama donde está también el baño, y luego una habitación separada por puertas correderas. Creo que estas habitaciones son todas con vista al mar.

El mobiliario sigue siendo el original.

El suelo es de tarima con un desagradable efecto de inclinación según te acercas al mirador. Da la sensación de que recientemente han sustituido un suelo mixto de moqueta y otro componente por otro de solo tarima sin haber igualado para dejar al mismo nivel que hubiera en el extremo del mirador.

Los colchones me parecieron de lo más incomodo que he probado nunca. Recordar que yo duermo en cualquier sitio. Las almohadas son muy planas.

Los baños parecen re-modelados aunque con un gusto algo rancio. Amenities completas el primer día (1 kit afeitado, 1 kit dental, jabón) y el resto de días solo reposición de jabón. Gran ducha.

Minibar en la habitación. TV 32″. Muchos canales de Telecable, pero al ser la TV antigua, no permite ver programación HD. La limpieza es normal, tirando a regular.

Estar viendo el mar desde la cama no tiene precio. Pero puedo poner algunos peros, como es el detalle de que los ventanales están algo sucios y además al ser ahumados desvirtúa la realidad de luz y color del exterior. Para hacer alguna foto, opté por abrir la ventana batiente y asomar la cámara por ahí. Tiene que costar una pasta el limpiar regularmente las cristaleras del edificio. Ojo a los que les moleste el ruido, porque recibirán tanto el ruido de la calle como el del mar. Nosotros abríamos las ventanas de vez en cuando para escuchar el mar.

Y la otra cosa muy buena del hotel son los desayunos en la planta 9 mirando al mar. Creo que viene a salir a unos 9 euros por persona si se paga por separado. El clásico buffet que dispone de una parte de calientes con chorizo, bacon, huevos fritos y revueltos. Luego en la parte de fríos hay todo tipo de embutidos, quesos, cereales, tomate. Bollería y pan de molde y barritas para el tostador. El zumo de naranja no es natural. El café lo sacas poniendo la taza en una máquina automática de Nestlè que también permite descafeinado o chocolate. Aceptable.

El personal del hotel es amable y atento. Dando la sensación de estar acomodados y que no haya mucha rotación porque la mayoría ronda la cincuentena. Lo de estar acomodados lo digo para lo bueno y para lo malo.

La recepción es bastante cómoda y dispone además de una máquina de vending a precios razonables. En el sótano hay baños y algunas salas para hacer eventos.
WiFi gratuito a velocidad y cobertura normal permitiendo incluso ver algo de streaming.

El parking creo que es concertado. No dispone de piscina ni SPA.

 

Consejo sobre las habitaciones: Elegir habitación vista mar en plantas altas.
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