Hotel Ansgar (Copenhague)

Fecha estancia: Marzo 2015

Está situado en una calle detrás de la estación central. Con los detalles anteriores nos podemos imaginar que va a ser un lugar ruidoso y rodeado de chusma. Pues la verdad es que no. Tranquilo y silencioso. Además desde aquí puedes ir andando a cualquier parte de la ciudad o tomar el tren a sitios más lejanos.

Lo elegí por la relación calidad-precio y por tener el desayuno incluido. Y la verdad es que es suficiente para lo que uno necesita en Copenhague. No es un sitio lujoso ni romántico. Desconozco los precios de los ocho mil hoteles que hay alrededor, pero este cumple su objetivo.

Las habitaciones son bastante pequeñas, pero con todo lo necesario. Secador, servicio de café/té, TV 32″. Todo muy funcional. Una característica que a mi no me gusta es que el suelo de la ducha y el resto del baño no tiene separación. Es decir, que cuando terminas de ducharte se queda todo el baño encharcado. Otra pega que le pondría es que aunque bajes las cortinas y persianas, todavía se cuelan rayos de luz que hacen que te despiertes antes de tiempo por la mañana.

El ascensor tiene las paradas entre medias de las plantas. Si vienes con muchas maletas puede resultar algo engorroso el tener que subir sí o sí esos 4 escalones.

El comedor está situado en la planta de abajo. El desayuno no está mal. Panes de diferentes tipos. Embutidos como pavo, queso, salami, etc. Huevos, bollería, cereales y yogures líquidos. No hay buffet caliente. Los dos tipos de zumos son naranja y manzana. Destacar, y no lo digo como queja, que la mayoría de productos provienen del Lidl.

En cuanto al trato del personal de comedor y recepción, digamos que es simplemente correcto. No fue necesario hablar gran cosa con ellos, pero destacar su esfuerzo para hablarnos unas cuantas palabritas en español a nuestra llegada.

This entry was posted in Español. Bookmark the permalink.

Comments are closed.